personal

La importancia del aburrimiento

Lectura

Qué difícil que es pensar, qué difícil que es no caer en algún estímulo cuando estamos aburridos. Llamo estímulo a cualquier actividad que nos bloquee de estar aburridos, que nos bloquee de pensar, incluso, también pensar, pero pensar sobre lo que pensamos siempre, preocupaciones, pendientes y todo lo que se nos pasa por la cabeza en nuestro día a día.

Un gran porcentaje de mi vida se caracterizó por el aburrimiento. Desde muy temprana edad, siempre, pero siempre, me aburrí. Y no me parece algo negativo, es más, es algo relativamente positivo para mí, o al menos eso creo. El aburrimiento me invita a ser creativo, me invita a pensar sobre el mero hecho de estar aburrido, de que nada ocurra, o si ocurre, porque me aburre, porque no me genera un estímulo positivo que me haga estar entretenido. Los desencadenantes del aburrimiento me llevaron a lograr la mayoría de cosas en mi vida, mi creación se potencia de forma directa cuando no existe nada en el presente que mantenga mentalmente activo, y yo, particularmente, me aburro muy rápido.

Sin embargo, creo que, por lo menos en mi caso, la velocidad con la que me aburro de las cosas es un arma de doble filo. En muchísimas ocasiones, abandoné proyectos e ideas, que habían alcanzado un pico muy alto de realización y éxito, por el mero hecho de que al llegar a ese punto, me aburren. Es raro lo que comento, pero es un proceso muy habitual en mi vida, desde siempre. Esto no significa que no quiera cambiarlo, este medio es un canal por el cual reflexiono de este tipo de cosas.

Volviendo al tema, creo que el aburrimiento es un punto fundamental. Lo que yo veo, por lo menos en mí, es que últimamente trato de evitarlo, me encuentro en muchas ocasiones scrolleando alguna app, buscando alguna actividad recurrente para realizar, o simplemente haciendo por hacer: trabajando por trabajar, sin ningún objetivo concreto, por ejemplo. Es importante luchar contra esto, y hoy, sábado 23 de mayo, me encontré en esa misma exacta situación. Me forcé a pensar, a pensar qué estaba pasando, y derivó en este artículo, del cual me siento bastante orgulloso, por lo menos hasta ahora.

Este último tiempo en el planeta que habitamos, es un desastre para el aburrimiento. Es tan fácil escapar, es tan fácil entretener la cabeza, es tan, pero tan fácil, evitar pensar, y mantener la cabeza en un loop constante de atención sobre algo que nos arruina, pero nos llena en el momento. Esto afecta directamente en lo que vemos, en lo que consumimos, en lo que tenemos a disposición. Todo es idéntico, no hay nada que esté repleto de creatividad y se distinga por tener ese tinte de cariño, delicadeza y emoción. Hoy en día hay pocas cosas creadas por los humanos que se diferencie por estar curada por nosotros. Transitamos un momento difícil para aquellos que valoramos la creatividad, que buscamos algo distinto en cada cosa.

Por eso es tan importante que valoremos estar aburridos, por lo menos, yo. Porque escribo para mí, pensando y reflexionando sobre el resto, pero principalmente para mí, sin dejar de pensar en que esto puede llegar a servirle a alguien, o que alguien se sienta identificado.

Quiero volver a estar aburrido, quiero volver a que todos estén aburridos, quiero ver lo genuino, aquello manchado de esfuerzo y dedicación mental. Siempre voy a estar agradecido de la creatividad, de que mi cabeza pueda pensar e imaginar cosas, contextos, ocasiones. La creatividad combinada con la curiosidad nos lleva a lugares increíbles.

Les deseo buenos pensamientos a aquellos que se encuentren leyendo este artículo.

Max

Max.

newsletter

Dejame tu mail y te aviso cuando publique algo nuevo. Sin spam, solo cuando hay artículo o episodio.