El desafío y lo difícil, como estilo de vida
Hace 6 semanas, con mi amigo Lolo, tomamos la decisión de anotarnos en una carrera de una disciplina llamada Hyrox.

Hace 6 semanas, con mi amigo Lolo, tomamos la decisión de anotarnos en una carrera de una disciplina llamada Hyrox. A lo largo de estas semanas, esta decisión me enseñó mucho, y aprendí y entendí muchas cosas sobre la vida y el entrenamiento, que quiero dejar registradas.
Lo primero y principal: lo nuestro fue un 'piletazo' histórico. Si bien somos dos personas que entrenamos bastante, ninguno de los dos estaba ni cerca de estar preparado físicamente para una carrera de esta índole. Partiendo de esta base, fue un 'piletazo' por el poco tiempo de preparación que nos dimos, por lo general lo recomendado para un perfil como el nuestro, parte de los 3-6 meses de entrenamiento puntual de esta disciplina. Sin embargo, creo que esto fue lo que lo hizo especial, y gracias a esto estoy hoy escribiendo este artículo.
Voy a dividir la lectura en 3 partes que me parecen fundamentales para el desarrollo de esta idea:
- El principio
- El proceso
- Lo aprendido
Aparte de esto, voy a escribir la mayor parte desde mi perspectiva personal, ya que quiero describir con la mayor exactitud posible todo mi aprendizaje, y porque entiendo que el desafío y lo difícil es el estilo de vida ideal.
El principio
El punto de partida era bastante negativo. Gran parte de esta carrera parte de la base de tener una resistencia física muy fuerte, ya que más de la mitad es correr (6.4km) y la otra mitad son ejercicios de fuerza pero constantes, que suman directamente a tener que tener una resistencia cardiovascular muy buena. Yo nunca en mi vida había corrido de forma constante, siempre fui muy deportista, pero nunca había sido runner, o había entrenado alguna disciplina que requiera una resistencia física tan grande. Además, arrastraba una lesión puntual en las piernas, que me impedía tener un impacto constante sobre estas, haciendo que salir a correr sea muchísimo peor de lo que pensaba. Básicamente, estaba prácticamente en cero, pero si había algo que no me faltaba, era la motivación, sabía que teníamos 6 semanas, y de alguna forma me las iba a arreglar para mejorar lo máximo posible, y llegar en la mejor condición que pueda.
El proceso
Una vez que entendés dónde estás parado, y sos consciente del tiempo que tenés, es importante tener milimétricamente calculado cada paso que vas a dar en torno a tu objetivo, para maximizar y potenciar tu posible mejora. Durante estas 6 semanas de preparación, identifiqué 4 puntos principales que considero los más importantes para lograr cualquier desafío:
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Tener un plan
- Sin un plan todo está ligado a la improvisación. Esto no quiere decir que sea imposible mejorar, pero estando en una situación tan "mala", no podemos permitirnos no aprovechar al máximo cada segundo que tengamos. Esto lo logramos teniendo un plan, y ejecutándolo de manera efectiva. Es muy importante que el plan esté atado al tiempo que tengamos, y a la propia capacidad de uno, un plan sobreexigente, o un plan flexible, no nos van a llevar a donde queremos llegar. Hay que invertir tiempo en desarrollar un plan que nos permita ir mejorando sesión a sesión, semana a semana, y nos empuje un paso más al objetivo cada día.
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Dejar el ego de lado
- Es difícil pensar que no somos lo suficientemente buenos para algo, por lo menos en mi caso, donde siento que puedo hacer cualquier cosa si me lo propongo. Sin embargo, en este tipo de lugares tan desconocidos para uno, donde el objetivo es tan difícil, y el camino lo es aún más, hay que aceptar que necesitamos la mayor ayuda posible de aquellos que son experimentados. Yo nunca fui un gran cuidador de mi cuerpo, siempre me llevé al extremo sin pensar en las consecuencias. Dado el plan que había desarrollado, esto empezó a impactarme de forma directa por mi lesión, y por no tomar los cuidados correspondientes. En cualquier otro momento de mi vida, hubiera seguido hasta la lesión, o hubiera pausado por necesidad. Sin embargo, durante estas 6 semanas, me apoyé muchísimo en mi amigo Ale, quien es un gran conocedor del cuidado del cuerpo, y logré llevar mi descanso al siguiente nivel. Me llevo un aprendizaje enorme respecto a esto, y es algo que seguiré haciendo el resto de mi vida. Esto es solo un ejemplo de las tantas personas con las que hablé y me asesoré durante esta preparación.
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Estar committed
- Este punto se describe a sí mismo. De nada sirve tener y cumplir un plan, si lo hacemos solo por cumplir, y punto. Si tenemos un gran desafío enfrente nuestro, tenemos que estar 100% committed a trabajar lo máximo posible para ganarle. No podemos decirnos a nosotros mismos que estamos haciendo lo suficiente para llegar bien, porque probablemente quede muchísima nafta en el tanque. No podemos premiarnos porque cumplimos con lo que hay que hacer, es lo que hay que hacer, y punto. En el momento en el que te encontrás permitiéndote tomar una cerveza, o excusándote en haber entrenado para scrollear en el celular, estás cometiendo un grave error. Hay que luchar contra uno mismo en los momentos más difíciles, donde más duele, porque ahí, ahí es donde crecemos.
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Disfrutar
- La presión en un desafío que elegimos es un privilegio. Hay que mirar el camino con una sonrisa. Estamos haciendo algo por y para uno mismo.
Lo aprendido
Corrimos y terminamos la carrera con Lolo. No tuvimos un gran tiempo, ni tampoco tuvimos una fantástica performance. Pero este nunca fue el objetivo desde que nos propusimos correr, el objetivo era terminar, y lo cumplimos. Con poco tiempo, pocos entrenamientos, pero con ganas, motivación y un plan que ejecutamos semana a semana. Si bien estoy contento, no me conformo con simplemente haber cumplido, y este es solo el comienzo de una nueva era.
Como dice el título del artículo: "El desafío y lo difícil, como estilo de vida", creo que esto es algo que mantuve siempre a lo largo de mi vida, mi estilo de vivir, pero este último tiempo, lo entendí mejor. Por lo menos para mí, no creo que haya una mejor forma de vivir, que desafiándose a uno mismo constantemente. Pero no hay que confundir a la cabeza y hacernos creer que nos desafiamos todos los días por cumplir con el día a día, hay que llevarnos a lugares difíciles, a lugares desconocidos, a lugares donde tenemos que esforzarnos más de lo habitual. Esta es la forma de crecer.
Hoy 13 de Septiembre me desperté a las 10AM (ayer corrimos), me puse a elongar afuera y hacer algunos ejercicios para regenerar, y mi hermano Juani se estaba metiendo a la pileta con 5 grados de temperatura. Al principio pensé, no hay forma de meterme, no estoy mentalmente ahí, aparte lo vi a Juani sufrir esos 5 minutos ahí adentro. Pero al segundo se me pasó por la cabeza la idea de estar constantemente enfrentando cosas difíciles, y no dudé ni un segundo en meterme. Los primeros minutos fueron horribles, pero el final, el final no tiene precio. Hay que cambiar el chip, salir de la zona de confort, desafiarse constantemente.

El entrenamiento es lo mejor que tiene el ser humano. Si bien esto es algo que siempre mantuve, cada vez me doy más cuenta de lo que significa. No logro entender una vida sin el entrenamiento físico presente, aunque sea 1 día, 1 hora, 10 minutos, lo que sea.
Los desafíos nos entregan una satisfacción enorme al completarlos, y un aprendizaje invaluable en el camino.
Fin,
Max
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max stuff